Marvila

Algunos lo llaman el Soho portugués, pero lo cierto es que el barrio de Marvila en Lisboa no tiene mucho que envidiarle al verdadero SoHo.

Si de algo puede presumir este barrio lisboeta es de carácter propio. Y no es que sea un barrio secreto, ni poco conocido, como afirman algunas guías.

Simplemente, Marvila no es un barrio pensado para el turismo (al menos, de momento).

Aquí no encontrarás los grandes monumentos del barrio de Belem, ni las infinitas tiendas de souvenirs de la Baixa.

¿Por qué te recomendamos entonces que vayas a Marvila si vas a viajar a Lisboa?

Porque antaño Marvila fue un barrio industrial de fábricas y almacenes cuyos esqueletos nos regalan hoy un montón de esos rincones fotografiables que tanto nos gustan de Lisboa.

El barrio de Marvila es, más que un escenario turístico, un espacio cambiante que alberga galerías de arte, varios coworkings y un buen puñado de restaurantes en los que probar la cocina portuguesa de autor y, también, la más humilde, la de las tascas típicas.

Paseando por Marvila puedes captar aquí y allá algo de la esencia de la vieja Lisboa, la que hasta hace una década era fácil palpar hasta en sus lugares más famosos pero que con el auge de la ciudad como destino turístico en los últimos años ha quedado relegada a los barrios periféricos (los que nos encandilan a nosotros y sabemos que a ti también).

✨ Marvila: una ruta maravillosa

Estas son las paradas que no te puedes perder al explorar el barrio de Marvila:

Praça David Leandro da Silva

Es el corazón de Marvila y un buen punto de partida para callejear por el barrio. Esta coqueta placita rodeada de árboles y bancos donde los jubilados del barrio charlan bajo la fachada amarilla del palacete José Domingos Barreiros nos gusta porque reúne todo lo que Lisboa representa para nosotros: es castiza, es atemporal y es muy de barrio, pero si te paras a observar los edificios que la rodean descubrirás un gran valor arquitectónico, con esa discreta belleza que tienen muchos edificios lisboetas en los que no te fijas hasta que te fijas, y entonces no puedes parar de hacer fotos.

Sociedade Comercial Abel Pereira da Fonseca

Antes de abandonar la plaza, echa un vistazo al antiguo edificio de la Sociedade Comercial Abel Pereira da Fonseca (seguro que te habrá llamado la atención).

Un antiguo almacén de vino de principios del XX al que Pessoa acudía a diario a tomarse una copita, y que hoy alberga un par de tiendas, una tasca y un coworking. Este edificio es una de esas joyas maravillosas (y nunca mejor dicho) que esconde Lisboa.

Iglesia de Marvila

Oficialmente Igreja Paroquial de Santo Agostinho a Marvila, es otra de nuestras paradas obligatorias: construida en el siglo XVII, su interior es deslumbrante.

Alberga unas paredes barroquísimas, repujadas en oro y rematadas con frisos de azulejos blancos y azules, un aperitivo de lo que podemos encontrar después en el imperdible Museo Nacional del Azulejo, situado muy cerca de este barrio.

¿Lo malo?

Que a esta iglesia solo podemos acceder durante las misas, así que salvo que te coincida la visita con una de ellas, no podrás entrar.

Y si vas a viajar a Lisboa con niños y no te quieres perder el barrio de Marvila, apunta el Parque infantil de Braço de Prata, que está muy cerca de la Plaza David Leandro da Silva y tiene columpios, bancos para descansar y espacio de sobra para correr.

Por si necesitáis un respiro ;)

🍴 Dónde comer en Marvila: tascas y fábricas de cerveza

Con la pandemia cerró Dinastía Tang, que era nuestro restaurante favorito para comer en Marvila 😥

Este restaurante chino cantonés era toda una institución en el barrio, pues servía cocina china de verdad, es decir, de la que no sabes ni lo que te estás comiendo pero que está buenísima.

Hemos tenido por tanto que buscar alternativas en nuestros últimos viajes a Lisboa, sí que aquí van nuestras sugerencias por si se te echa encima la hora de la comida y necesitas buscar donde comer en Marvila:

Café com Calma

Para tomar un pingado nada mejor que el Café com Calma, una cafetería portuguesa muy mona con decoración de los años sesenta y que aparenta seguir igual desde entonces. Pero lo importante es que tanto el café como el brunch aquí están espectaculares, por lo que es un buen sitio donde comenzar el día en Marvila si te ha costado un poco levantarte.

Entra

Cuando entras a Entra (perdón por el chiste fácil) no sabes lo que vas a comer, pero es que da lo mismo siempre que estés dispuesto a disfrutar de un menú sorpresa que por apenas 20 € te incluye entrantes, carne y pescado y postre.

Por supuesto, puedes avisar si tienes alergias o algún ingrediente no te gusta nada de nada para que lo tengan en cuenta. Alta cocina a precios democráticos y una experiencia divertida a la par que sabrosa. Abierto tanto para comidas como para cenas (pero mejor reservar).

Musa, Lince y Dois Corvos

Este triunvirato cervecil es sin duda una de las señas de identidad de Marvila, que varios emprendedores lisboetas han querido convertir en el barrio de la cerveza artesanal de la capital portuguesa.

En cualquiera de estas tres fábricas podrás refrescarte con una buena cerveza artesanal.

Bar das Colunas, O Tasco y Varanda vale formoso

No todo es modernidad y modernez en Marvila y todavía encontramos en esta parte de Lisboa un buen número de restaurantes y tascas portuguesas familiares donde ponerte hasta arriba por 10 €.

Ideales para disfrutar de la cocina portuguesa sencilla y casera sin gastar mucho.

📍 ¿Dónde está el barrio de Marvila en Lisboa?

Buena pregunta, porque llevamos un buen rato hablando de este curioso barrio lisboeta y aún no te hemos contado dónde está ni cómo llegar.

Marvila se encuentra en la parte este de Lisboa, justo antes de llegar al futurista Parque de las Naciones (de nuevo, en Lisboa conviven puerta con puerta lo muy moderno y lo más tradicional).

🚍 ¿Cómo llegar al barrio de Marvila?

Marvila no tiene ninguna parada del metro de Lisboa cerca, lo cual es una ventaja a la hora de mantener este barrio fuera de los circuitos turísticos, pero un poco incómodo para ti, nómada, que estamos seguros que quieres descubrir todo lo que ofrece esta parte de la ciudad.

Pero pese a la ausencia de metro, es fácil llegar hasta aquí.

  • 🚶🏽‍♀️ Si te gusta caminar y viajar sin prisas, puedes ir andando desde la estación de Santa Apolonia, y en unos 45 minutos llegarás a la Praça David Leandro da Silva (te recomendamos que pongas este punto como referencia en el GPS). Es un paseo largo pero bonito.
  • 🚌 Si tienes poco tiempo y prefieres ir a Marvila rápido, utiliza el autobús nº 728 que sale desde la Plaza del Comercio y baja en la parada de Poço Bispo, que te deja a un minuto a pie de la Praça David Leandro da Silva.