Lisboa en Semana Santa

Si estás pensando en viajar a Lisboa en Semana Santa o ya tienes planeado tu viaje a la capital portuguesa para estas fechas, este artículo es para ti.

En él hemos reunido nuestros consejos personales, inspirados en nuestra propia experiencia tras pasar la Semana Santa en Lisboa (varias, en realidad), y con la idea de ayudarte a disfrutar lo máximo de la ciudad en estos días.

¿Cómo se vive la Semana Santa en Lisboa? ¿Celebran los lisboetas la Semana Santa? ¿Hay procesiones en Lisboa? Es probable que si vas a visitar Lisboa en Semana Santa te hagas estas preguntas y algunas más que iremos respondiendo en este artículo.

Porque a pesar de ser fechas de gran afluencia de turistas…

¿Y si quiero ir fuera de Lisboa? ¿Qué es imprescindible?

Viajar a Lisboa en Semana Santa tiene sus ventajas:

  • Suele hacer buen tiempo (más adelante te contamos qué meter en la maleta para estos días).
  • Está cerca, por lo que puedes incluso ir directamente en coche si vives por Madrid, Andalucía o zona norte de España y no son muchas horas.
  • En Lisboa no se celebran procesiones multitudinarias al estilo de España, por lo que puedes recorrer las calles del centro sin restricciones.
Panorámica de la Baixa

Panorámica de la Baixa Pombalina.

¿Los contras? Los mismos que viajar en Semana Santa a cualquier otro país de Europa: precios más altos en el alojamiento, mucha gente, muchas colas y, en definitiva, mucha paciencia para las visitas.

El tiempo en Lisboa en Semana Santa: ¿qué meter en la maleta?

Ya sabemos que la Semana Santa es una época del año un poco traicionera a nivel de clima: todos hemos vivido semanas santas viendo llover tras las ventanas del apartamento en la playa y también hemos sufrido desde casa viendo en la TV a la gente tomando el aperitivo en manga corta.

En el caso de Lisboa, no es muy diferente a España y el tiempo depende en gran parte de las fechas en que caiga la Semana Santa, pero normalmente suele haber temperaturas suaves que ya anticipan el verano que se acerca y, en ocasiones, puede haber lluvias moderadas.

Lo mejor es meter en la maleta calzado cómodo (si es resistente al agua, mejor), una chaqueta de entretiempo (impermeable también) y algún jersey o chaqueta para poner debajo por si hiciera fresco.

Te aconsejamos mirar el tiempo justo antes de viajar a Lisboa para poder saber mejor qué meter en la maleta. Quién sabe, puede que haya muy buenas temperaturas y haya que meter también el bañador (porque sí, hay muchas playas en Lisboa).
Playa en Costa da Caparica

Una de las playas de Costa da Caparica.

Si tienes la suerte de tener buen tiempo, date el primer baño del año en Costa da Caparica. Se trata de una zona de playas cerca de Lisboa con largos arenales por los que da gusto pasear, y en Semana Santa aún no está tan llena como en verano.

10 consejos para sobrevivir a la Semana Santa en Lisboa

Ahora sí: aquí van nuestros consejos personales para que puedas disfrutar de Lisboa en Semana Santa a pesar del turismo.

1. Cuanto antes reserves, mejor

El consejo número uno que te recomendamos seguir religiosamente (y nunca mejor dicho) es RESERVAR CON TIEMPO. Esto aplica a todo lo “reservable”: los vuelos, el alojamiento y las excursiones o visitas guiadas en Lisboa que tengas pensado hacer.

  • Un par de meses antes… compra los vuelos y en cuanto los tengas, reserva el alojamiento en Lisboa. No lo dejes para más adelante porque los precios se encarecen según se acerca la Semana Santa, es decir, que ya en marzo están disparados.
  • Un mes antes (como máximo) reserva tu excursión a Sintra y Cascais o tu visita guiada para ver lo mejor de Lisboa.

Dadas las fechas, es realmente difícil encontrar plazas de última hora ya que la Semana Santa es una época del año en que los viajeros reservan todo con bastante antelación y, según nuestra experiencia, si llamas el día antes para hacer alguna excursión, es muy probable que no queden plazas libres (e incluso que haya lista de espera…).

2. Si vas a viajar con tu propio coche…

Planifica con tiempo dónde aparcarlo o valora un alojamiento que tenga aparcamiento propio o cercano, aunque sea privado. Son fechas, como decimos, de una enorme afluencia de turistas españoles que viajan con su propio vehículo, y además del ya de por sí infernal tráfico del centro de Lisboa todos los días, la cosa se complica bastante a la hora de aparcar el coche.

3. Si llegas a Lisboa en avión…

Para llegar a tu hotel, utiliza o el metro o reserva con antelación un traslado en Lisboa. La primera opción es la más económica, aunque tendrás que comprobar que tu vuelo llega dentro del horario del metro de Lisboa. La segunda es la opción más rápida y cómoda, porque te recogen directamente en la terminal de Llegadas y te dejan en la puerta de tu alojamiento. La ventaja es que los traslados en Lisboa no son muy caros (e incluso suelen costar menos de lo que te saldría el taxi).

4. No te pierdas Sintra ¡por nada del mundo!

Sintra y sus palacios son una visita imprescindible, sobre todo por el maravilloso Palacio da Pena (ese castillo de colores chillones que aparece en cualquier guía de Sintra) y la Quinta da Regaleira, con sus jardines llenos de simbología relacionada con la masonería.

Vas a leer todo tipo de historias de terror sobre visitar Sintra en Semana Santa. Pero… ¿cómo vas a viajar hasta Lisboa y perderte un lugar como Sintra?

El Palacio da Pena en Sintra

El Palacio da Pena en Sintra.

El Palacio da Pena es un lugar increíble, pero también es el monumento más visitado de Portugal y verlo en Semana Santa puede convertirse en toda una odisea: aparcar tu coche en Sintra en estas fechas es casi un milagro, y lo malo es que los palacios no están cerca entre sí como ir andando de uno a otro (el Palacio da Pena está, como su propio nombre indica, sobre lo alto de una peña). Si a eso le sumamos las larguísimas colas para sacar la entrada… lo de ver Sintra en Semana Santa parece una misión imposible.

No te asustes, hay soluciones: en estas fechas, lo más cómodo es que busques una excursión a Sintra desde Lisboa donde te lleven y te traigan y vayas con un guía local, que son los que saben cómo moverse por Sintra y evitar, dentro de lo posible, las horas de máxima afluencia a los palacios, además de poder despreocuparte del tema del aparcamiento.

5. Sal de lo típico (hola, Guía Nómada de Lisboa)

El centro de Lisboa estará atestado de turistas. ¿Por qué no aprovechar para conocer otros barrios menos famosos y con mucho encanto?

Por ejemplo:

En lugar de limitarte a Alfama, tan bonito como atestado de turistas, echa un vistazo a nuestro artículo sobre el cercano barrio de Mouraria, cuna del fado en Lisboa, igual de encantador y mucho menos conocido.

Escadinhas de São Cristovão

Escadinhas de São Cristovão en Mouraria.

Si te van las alturas, evita el famosísimo Elevador de Santa Justa (porque sus colas son legendarias) y descubre alguno de los demás elevadores de Lisboa. ¿Nuestro favorito? Sin duda el Ascensor do Lavra, que conduce a uno de los mejores miradores de Lisboa ;)

¿Quieres montar en alguno de los tranvías de Lisboa? No escojas el tranvía 28: es el más turístico e igualmente te tocará hacer colas de más de una hora. Súbete al tranvía 12, que hace un recorrido similar por las zonas más turísticas de Lisboa… y disfruta del viaje.

6. Al mal tiempo… ¡azulejos!

Si a esta Semana Santa lisboeta le diera por llover, aprovecha y acércate a conocer uno de los secretos mejor guardados en lo que a museos de Lisboa se refiere: el maravilloso Museo Nacional del Azulejo. De paso, al salir, date un paseo hasta el barrio de Marvila y descubre una de las zonas más pintorescas -e inexploradas- de la ciudad.

Y si la lluvia tiene visos de durar, no te pierdas el Museo de Oriente y date un paseo por el Mercado de Campo de Ourique para comer de lujo a buen precio; dos de nuestras citas favoritas en Lisboa.

7. Si tienes hambre, no pierdas el tiempo

Los horarios de los restaurantes en Lisboa son un poco más restringidos que en España.

Se come y se cena más temprano (en torno a las 13:00 horas y a partir de las 19:30 la cena) y aunque cada vez son más los locales que tienen la cocina abierta hasta tarde (sobre todo en zonas turísticas como la Baixa, el Barrio Alto o Alfama) conviene estar un poco pendiente de la hora y, de nuevo, reservar con antelación si te apetece probar algún sitio en especial de los que te contamos en nuestros restaurantes recomendados en Lisboa.

Puesto de conservas en el Mercado de Campo de Ourique

Puesto de conservas en el Mercado de Campo de Ourique.

8. Si vas pocos días, optimiza recursos

Si en lugar de toda la semana solo vas a pasar en Lisboa en Jueves y Viernes Santo más sábado y domingo, piensa que es imposible “verlo todo” en esos 4 días y tendrás que priorizar algunas visitas. Si es tu primera vez en la ciudad, puedes reservar un visita guiada en Lisboa (con guía en español). Es una forma de conocer lo principal del centro histórico en tres horas y a pie, que es como mejor se ven las ciudades, acompañado por un guía local que conoce la ciudad porque vive en ella y sin caer en la trampa de los free tours abarrotados de gente.

También pueden ayudarte, en la planificación de tus visitas en Lisboa, nuestros itinerarios de Lisboa en un día y Lisboa en 48 horas.

Y si te apetece salir un poco de la ciudad, anímate a hacer una excursión a lugares cercanos como Sintra y Cascais o a Fátima y la villa medieval de Óbidos, donde se vive la Semana Santa con especial intensidad.

9. No te preocupes (pero sí) por los días festivos

Nos explicamos.

En Lisboa en Semana Santa solo se considera festivo el Viernes Santo. Y de todos modos, los monumentos de Lisboa y de Sintra se mantienen abiertos este día y, como mucho, tienen algún horario especial.

A ese respecto, no tienes que preocuparte. Pero recuerda que Jueves Santo, Viernes Santo y el sábado y domingo siguientes son los cuatro días de máxima afluencia de turistas españoles en Lisboa.

Tenlo en cuenta a la hora de hacer tus reservas para que no te quedes sin vuelos, hotel o plazas en esa visita o excursión que te apetezca hacer.

10. No olvides lo más importante

No, no se trata del cargador del móvil, del DNI o de nuestra Guía Nómada de Lisboa.

Nuestro último consejo es aplicable a cualquier viaje y no solo a Lisboa en Semana Santa, pero en esta ocasión viene al pelo.

Y es que el simple hecho de salir de viaje es estresante, y cuando encima todos los monumentos están atestados de turistas es fácil agobiarse.

Respira hondo, busca visitas alternativas con nuestra Guía Nómada de Lisboa y repítete como un mantra que estás de vacaciones y que si se queda algo en el tintero, Lisboa está cerca y se puede volver (por ejemplo, en Navidad).

Buen viaje, nómada :)