Cementerios de Lisboa

Lo de visitar los cementerios de Lisboa igual, a priori, no te suena como un planazo, pero lo cierto es que son lugares de gran interés histórico y cultural.

En ellos se encuentran las sepulturas de algunas de las personalidades más destacadas de la historia portuguesa, además de contar con una arquitectura funeraria verdaderamente impresionante en algunos casos.

En este artículo dejamos a un lado los prejuicios y nos adentramos en los cementerios de Lisboa más famosos y antiguos, para descubrir qué ver en cada uno de ellos y por qué es buena idea visitarlos:

Cementerio de los Placeres

Ubicado en el barrio de Campo de Ourique, el Cementerio de los Placeres es el cementerio de Lisboa más conocido por locales y turistas.

Fue fundado en 1833 a raíz de una epidemia de cólera que obligó a ampliar la capacidad de enterramientos de la ciudad, y alberga los restos mortales de varias de las figuras más importantes de la historia portuguesa, desde escritores a artistas, políticos y aristócratas.

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Conocido por sus majestuosos mausoleos y lápidas, el Cementerio de los Placeres tiene esculturas funerarias que son obras de arte en sí mismas.

Además, el Cemiterio dos Prazeres se encuentra sobre una colina con muy buenas vistas de Lisboa.

Cementerio de los Ingleses, un remanso de paz y un pedazo de historia

El Cementerio de los Ingleses es uno de nuestros lugares favoritos en Lisboa: localizado en uno de los barrios más elegantes de la capital, el barrio de Estrela, este pequeño cementerio de Lisboa parece, más bien, un jardín inglés en el que descansan los antiguos miembros de la comunidad británica que vivió y trabajó en Lisboa desde el siglo XVIII.

Sus sepulturas son sencillas, austeras, y entre ellas encontrarás la tumba del escritor británico Henry Fielding y la del comandante Christian Augusto de Waldeck-Pyrmont, que reconocerás fácilmente por su pirámide de mármol (donada por el rey de Portugal). Este último, por cierto, era alemán, porque en este cementerio de Lisboa no solo hay enterrados ingleses.

Este cementerio también tiene una hermosa capilla anglicana, la Capela de São Jorge.

Un remanso de paz, y nunca mejor dicho, en mitad de Estrela, uno de los barrios con más ambiente de la capital portuguesa.

Se encuentra muy cerca del parque Jardim da Estrela, ideal para tomarse un respiro entre visita y visita antes de continuar explorando el barrio, por ejemplo, comiendo en el Mercado de Campo de Ourique.

Cementerio del Alto de São João, el más extenso

El Cementerio de Alto de São João es menos conocido que el anterior, y sin embargo ostenta el título de ser el más extenso de los cementerios en Lisboa.

Creado, igual que el Cementerio de los Placeres, a causa de la epidemia de cólera, el Cementerio del Alto de Sao Joao tampoco se queda corto en lo que a tumbas de personajes célebres se refiere: aquí están enterrados varios presidentes y primeros ministros portugueses, como Jorge Sampaio, así como otras personalidades muy relevantes de la cultura, como el escritor José Saramago, ganador del Nobel de literatura.

El cementerio cuenta con una gran cantidad de esculturas y mausoleos de gran valor artístico, así como un impresionante panteón de estilo neogótico.

Sobrecogen especialmente la cripta de los Combatientes de la Gran Guerra y el mausoleo de los vizcondes de Valmor.


Los cementerios de Lisboa son parte del patrimonio histórico y cultural de la ciudad, y una oportunidad de acercarse al pasado de la capital portuguesa, además de descubrir su magnífico arte funerario.

Muchos de ellos ofrecen visitas guiadas gratis, diurnas y nocturnas, organizadas por la propia Cámara de Lisboa, que puedes consultar aquí: www.lisboa.pt

Si tienes tiempo durante el viaje, no dudes en darte un paseo relajado por alguno de ellos (el Cementerio de los Ingleses está muy “a mano”) y descubrir una cara distinta de la capital portuguesa.